El CRSA (Autoevaluación del control y del riesgo) es un proceso que permite a los grupos de trabajo de una organización identificar o detallar los objetivos de negocio y de calidad que estos grupos deberían satisfacer, evaluando simultáneamente las amenazas y riesgos que existen para alcanzar estos objetivos y los mitigadores de riesgo que se pueden utilizar para asegurar con éxito los resultados finales perseguidos.

Los participantes evalúan el estado de riesgo y de control y asumen la necesidad de planificar acciones que mejoren la situación actual. La aportación del CRSA a la organización no esta sólo en la mejora del control sino que aporta valor en otros aspectos como el conocimiento mutuo de las necesidades de los otros estamentos de la empresa y mejora la comunicación interna.